sábado, 11 de septiembre de 2010

El bronceado perfecto

En voces inexpertas el bronceado se puede definir como: "Pararse en el sol y aplicar un poco de bloqueador".
La realidad de esto es que para llegar al bronceado perfecto es necesario preparar tu cuerpo antes y después de la exposición al Sol.
Aqui te decimos unos sencillos pasos para que sigas si tienes pensado broncear tu cuerpo.


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¡Prepara tu cuerpo para el bronceado!

    - Aplica prebronceadores en lugar de crema hidratante 15 días antes de comenzar las vacaciones.

    - Consume unas semanas antes de tu viaje, mayor cantidad de alimentos ricos en caroteno como la zanahoria y el tomate; éstos alimentos fabrican vitamina A que facilita la producción de melanina encargada de darle color a la piel.

    - Procura consumir maíz, brócoli, yema de huevo y kiwi, estos alimentos contienen alfacaroteno, una sustancia que también protege de los rayos solares.

    - No olvides los alimentos ricos en vitamina E y B como el pescado y las legumbres: Evitan la deshidratación y la descamación de la piel y ayudan a fijar y prolongar el bronceado.

    - Si estas tomando medicamentos como antibióticos, las sulfamidas o los anticonceptivos, pregunta a tu médico si puedes suspenderlos por lo menos una semana antes de empezar a tomar el sol. Tales medicamentos producen fotosensibilización de la piel, lo que provoca manchas muy difíciles de eliminar.



    Productos que debes comprar para broncear tu piel

      Antes de informarte sobre los diferentes productos para protegerte del sol y broncear tu cuerpo, es necesario que sepas sobre el factor de protección solar y como debes elegirlo.
      El SPF (siglas en inglés que indican factor de protección solar) determina sus diferentes niveles de protección considerando tres elementos:

      - El tipo de piel.
      - La intensidad de los rayos del sol.
      - La cantidad de tiempo que vas a estar bajo el sol.

      El SPF indica cuánto tiempo tomará la piel en quemarse cuando se usa tal producto y cuando no; asi que si vamos a estar bajo el sol 2 horas y media (150 minutos) y tomando en cuenta que comúnmente la piel se enrojece a los 10 minutos de estar bajo los rayos solares, el cálculo se hace de la siguiente manera: 150/10 = 15. Este resultado indica que debes usar por lo menos un factor de protección solar del No. 15

      • Filtros y protectores solares: Productos que brindan cuidado a la piel y la defienden de daños causados por el sol; se clasifican de acuerdo al grado de factor de protección. Si tu tipo de piel es sensible, preferiblemente debería aplicarse a partir del factor 50 o el llamado pantalla total, para evitar las rojeces y quemaduras. Hoy en día existen hasta productos sinérgicos que además de proteger la piel ante las agresiones solares, realizan otras tareas como prevenir el envejecimiento (solares antiarrugas) o disolver la grasa (solares anticelulíticos). Se usa antes del bronceador.
      • Bloqueador solar: Son agentes que absorben, reflejan o esparcen la luz de los rayos ultravioleta. Se venden en forma de lociones o cremas y forman una capa en la superficie de la piel, evitando de esta manera que se afecte. Se aplica antes del bronceador. Para los que buscan protegerse al máximo de los rayos del sol, se recomienda un buen bloqueador con SPF 30 o más; este es muy efectivo también para los niños pequeños.
      • Bronceador: Producto cuya fórmula ha sido preparada para activar la generación de melanina (que se encarga de la pigmentación de la piel); se comercializa en forma de gel, loción, aceite, aerosol o crema. Los más recientes contienen además sustancias hidratantes tales como sábila o aloe, vitaminas A y E. Asegúrate de comprarlo con un factor de protección alto.


      ¡A broncearte!
      Define la hora y lugar en el que te expondrás a los rayos del sol: Estos factores son muy importantes ya que de eso depende el índice de protección. Eso si, es recomendable que te abstengas de exponerte directamente al sol desde las 11 del mañana hasta las 4 de la tarde.

      Lugar: Toma en cuenta que entre mayor es la altitud, los rayos son más intensos porque hay menos atmósfera para filtrar su energía; si te vas a tender al sol en un sitio con estas características, busca productos con SPF mayor de 15 y disminuye el tiempo de exposición al sol.

      Aplicación: Tanto los protectores, bloqueadores como los bronceadores deben aplicarse media hora antes de tomar el baño de sol. Para aplicarlos se comienza por extender la crema por todo el cuerpo, incluso las orejas, ah y no olvides las palmas de las manos y pies.
      En las zonas más sensibles como labios, nariz u hombros, es conveniente usar siempre un bronceador de alto incide de protección. También es necesario cubrir las cicatrices y las manchas de la piel con una protección especial.

      Bronceate poco a poco: El primer día es en el que se producen la mayor parte de las quemaduras, por lo que hay que tomar el sol en sesiones de cinco minutos que se extenderán a diez minutos el segundo día.
      El tercer día es el momento en que la melanina estimulada durante los dos días anteriores, consigue alcanzar la epidermis pero aún no la protege. Si ese día no se toma el sol o se utiliza una protección solar de nivel alto se tendrá un bronceado espectacular.

      No te quedes en una sola posición bajo el sol. Cambia la superficie expuesta esto te permitirá tolerar mejor los rayos solares además de conseguir un bronceado parejo.

      Usa unos lentes para proteger tus ojos y sombrero para prevenir las insolaciones.
      No olvides beber mucho agua para evitar la deshidratación.



      Después de broncearte
      - Báñate con agua tibia para cerrar los poros y eliminar los restos de crema protectora y bronceadora, la sal del mar o el cloro de la piscina.
      - Utliza una crema, leche o gel para después del sol; éstos productos contienen elementos calmantes, antiinflamatorios, hidratantes, suavizantes y regeneradores del epitelio, con lo que además de reparar e hidratar la piel, evitan o mitigan la sensación de dolor, tirantez, ardor y prurito.
      Poseen además un ligero efecto antibacteriano con el objeto de evitar infecciones por microbios, y sobre todo tienen un efecto protector y fijador del bronceado al evitar la descamación.


      Los autobronceadores

      Son productos que dan color solo a la capa exterior y visible de la piel, no afecta a la producción de la melanina. Se utilizan cuando no siempre es aconsejable o posible exponerse a los rayos solares.
      Vienen en distintas presentaciones: Lociones, cremas, espumas, atomizadores y gel. Algunos tienen factores de protección que permiten proteger la piel mientras ésta toma color.
      Aplicación: Se recomienda que antes de aplicar el autobronceador, se hidrate y exfolie muy bien la piel ya sea por medio de una toallita pequeña o esponja a las que se les puede aplicar cremas y lociones exfoliantes para mejores resultados.
      El producto se aplica con amplios y suaves masajes realizados con la mano abierta sin insistir en tobillos, empeines, rodillas y codos, ya que ahí tiende a acumularse dejando un antiestético efecto. Evita también la raíz del cabello y las cejas.
      Comienza por aplicarlo por los pies para que no se retire o acumule en los pliegues del cuerpo cuando te agaches.
      Después de utilizar tu autobronceador, lávate las manos y uñas para evitar que se bronceen de forma diferente al resto del cuerpo.
      Tiempo: El tiempo de exposición debe ser el mismo para todo el cuerpo.
      Hay que esperar 15 minutos para que se seque el producto y luego puedas vestirte.
      Es preferible dejar pasar al menos una hora antes de bañarse.
      Se puede repetir el proceso tres horas después para acentuarlo o cada dos días para mantener el color .
      Si no sabes usar bien el autobronceador mézclalo con un poco de crema hidratante. El efecto será más tenue pero más seguro.


      Camas solares

      La otra opción para broncearte es a través de cabinas de bronceado, sin embargo se cree que este método no es lo más recomendable ya que acelera el fotoenvejecimiento de la piel. Aún así, hay personas que eligen los rayos uva porque es una forma fácil y rápida de broncearse.
      Si te decides por esta opción no olvides utilizar las gafas de protección para evitar daños a tus ojos.
      Este forma de bronceado NO es recomendable para pieles muy claras ni sensibles.
      Si te sometes a este tratamiento, recuerda respetar siempre los tiempos de exposición indicados por los profesionales.

      Fuente(s): Consejos.com.mx
       

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